
Daniel Haywood
'The truth is that the truth itself is very strange; stranger than fiction.'
Detroit, la ciudad del meteorito
Por: Daniel Haywood; blogger, columnista y reportero de The Detroit News
Puede parecer algo que quite el sueño, pero ciertamente los detroitinos (sí, ése es el gentilicio aplicado a nuestra querida ciudad, y personalmente me parece de muy mal gusto), pueden sentirse seguros por primera vez en mucho tiempo.
Me gustaría que ustedes, lectores, recordasen lo que pasó hace un año y medio: todas las alarmas saltaron gracias al supuesto avistamiento del famoso asesino y criminal Jackson Steele (del cual no hace falta que hable mucho; estoy seguro que todos recordamos lo suficiente de la 'grandísima' opus magna del susodicho). Este hecho afectó enormemente a la ciudad, pues las patrullas se intensificaron y en ciertos distritos (los de más riesgo ante la presencia de Steele), se vieron con un toque de queda impuesto tan repentinamente que muchos ciudadanos se vieron, prácticamente, viviendo bajo una pseudo-ley marcial, y aunque hubo muchos intentos de protesta, el miedo a Steele los acalló rápidamente por ser mayor.
A pesar de los esfuerzos de la policía, que ciertamente llegó a matarse ante la búsqueda y captura de Steele, todo acabó tan repentinamente como empezó. ¿Lo recuerdan?
Tras la caída del meteorito, Steele desapareció misteriosamente, y con él, el crimen en toda la ciudad descendió de una forma tan brusca que nos sorprendió a todos, a pesar de que la población llegó a considerarlo NORMAL. Sin embargo, podemos asegurar que ése fue un efecto demasiado positivo para lo que implica el impacto de un meteorito proveniente del espacio exterior. Y si todavía está pensando que ambos sucesos no están conectados entre sí, continúe leyendo.
Recientemente he podido hablar con uno de los astrónomos encargados del observatorio del distrito oeste, el cual prefiere mantenerse en el anonimato y, según sus palabras, son conscientes de que cayó un meteorito, pero todavía no se ha encontrado ningún tipo de resto de la supuesta roca espacial que lo confirme, a un año y seis meses del incidente.
Puede que alguien lo encontrase de pura casualidad y se lo llevase a su casa y ahora mismo esté leyendo todo esto, riéndose y bebiendo un whisky con hielo a mi salud mientras, en su recibidor, un meteorito extraterrestre está siendo exhibido al público. Ciertamente es una situación de risa. Imagíneselo; va a casa de un familiar y, tras pasar el umbral de la puerta de entrada puede observar algo que antes no estaba ahí; una roca alienígena, incandescente y luminosa, como en las películas de ciencia ficción. El propietario se le acerca con una de esas sonrisas tan desagradables, una de esas que apestan a alcohol, ansia de dinero y enajenación mental, y le susurra: "Te gusta, ¿eh? Me costó mucho conseguirlo; es tuyo por un millón."
Nauseas.
Algo que debería estudiarse para comprender mejor cómo funciona el universo, esperando en el mueble de cualquier idiota a que aparezca el mejor postor, pues ya se puede considerar algo así como un objeto de coleccionista.
También puede que alguien más interesado en lo que significó y lo que supuso, hizo una extracción de la roca de forma completamente invisible y como si allí no hubiese pasado nada. Esto me parece lo más sensato, a decir verdad, pues las teorías conspiranoicas están a la orden del día. ¿Ha visto usted las obras de la calle 37? ¿Ha visto usted las tantísimas furgonetas negras que últimamente tanto se ven por la ciudad? ¿Ha visto usted lo que hacen en el barrio chino?
También podemos hablar de vigilantes; superhéroes, patrulleros, como ustedes los quieran llamar.
Detroit, tienes mucha suerte de contar con la presencia de Astrobleme. Últimamente se encuentra en boca de todos, y, personalmente, puedo decir que la propia Astrobleme es uno de mis temas favoritos de conversación.
¡Gracias Astrobleme! ¡Gracias DPD!
Como supongo que podrán adivinar, sigo muy de cerca todo lo que Astrobleme hace, y aunque la he visto en persona un par de veces, todavía no he podido pedirle quizá solo un par de fotos y una quizá muy pequeña entrevista.
Algún día.
En conclusión, si hay alguna relación entre el meteorito, la desaparición de Jackson Steele y Astrobleme, solo el tiempo nos lo dirá, pero todo este asunto debería tomarse en cuenta. Por mi parte, la investigación no ha hecho más que empezar.
Daniel James Haywood nació el 22 de octubre de 2025 en la ciudad de Detroit, Michigan. Fue criado por su madre, Katherine Haywood, y nunca conoció a su padre, por extensión, tampoco a su familia paterna. Creció con la idea de que el hombre les había abandonado a su suerte después de enterarse del embarazo. Acabó odiando a ése hombre y a todo lo que representaba sin conocerlo.
Desde muy pequeño fue educado en el respeto por el saber, y tuvo un gran hábito de lectura, al ser su madre profesora. Esto, y una subsecuente ansia de aventuras, además de cierta temeridad y un sentido del deber muy grande, influyeron enormemente en su elección por la carrera periodística.
Realizó sus estudios en la Universidad de Detroit, donde fue descubierto por su anterior editor, Glenn Davis, el cual acogió al chico nada más graduarse en su casi desapercibido magazine digital, The Little Century. Hizo de corresponsal en algunas ocasiones, y llegó a viajar a Europa, como enviado a Londres y a Moscú, cubriendo principalmente noticias de eventos. No duró mucho tiempo hasta que el pequeño blog tuviese que cerrar, después de la repentina muerte de Davis.
Al final entró a The Detroit News, un gigante de la información; desde el principio tuvo desencuentros con su actual editor, Douglas Keene, por la /basta/ sinceridad en sus artículos, además de la denuncia social y el posicionamiento hacia los más desfavorecidos en detrimiento del poder. Keene ha tachado muchísimas veces a Daniel de sensacionalista, a pesar de que éste se haya desvinculado del periodismo amarillista en reiteradas ocasiones. Antes de publicar algo bajo el nombre de Daniel Haywood, el filtro de Keene tiene que activarse.
Con todo esto, el descubrimiento de Astrobleme fue muy bien recogido por los lectores, y fuera de The Detroit News, Daniel posee un blog personal en el que puede explayarse a gusto. Se considera a si mismo un periodista de investigación, y cree que sus mayores logros, sin contar a Astrobleme, los ha hecho fuera del periódico.
Nunca sale de casa sin su cámara de fotos.
Tiene un perro, un husky siberiano de dos años muy inteligente llamado Paws. Lo adoptó en la perrera después de adquirir su apartamento.
Es conocido principalmente por descubrir a Astrobleme al mundo.
Casi siempre tiene problemas con su editor por los métodos que utiliza y las ganas de investigación de las que hace gala. Está, laboralmente hablando, en la cuerda floja, a pesar de que tenga un buen número de lectores.
Se considera a sí mismo alguien capaz de hacer cualquier cosa con tal de descubrir la verdad, pues se toma muy en serio su trabajo. Sin embargo, puede dejarse llevar por el sentimentalismo y la compasión si algo le supera.
Su primera entrevista fue a un bombero que salvó a un gato de un árbol, es decir, que empezó desde lo más bajo.
Es uno de los más jóvenes en su trabajo; actualmente tiene 28 años.
Procede de la Tierra B-612.
Le encanta socializar, hacer amigos y conocer gente nueva, a pesar de que su círculo sea bastante pequeño.
Tiene una relación muy cercana a su madre; siempre encuentra el tiempo para comer con ella o pasar un rato juntos. De hecho, fue el padrino de la boda de ésta con Eva Rossi, una artista italiana afianzada en la ciudad de Detroit.


